A diferencia de las ruedas, que se sustituyen una vez alcanzado su límite de desgaste como consecuencia del rodamiento sobre el carril, los ejes están diseñados para permanecer en servicio durante décadas, garantizando un funcionamiento seguro y fiable a lo largo de toda su vida útil.
Por este motivo, es fundamental proteger el eje frente a las influencias externas mediante tecnología fiable. Este aspecto se aborda desde la fase de desarrollo de cada nuevo tipo de eje. Un diseño optimizado, combinado con una protección superficial adecuada —como la proyección de molibdeno en los asientos, el bruñido de refuerzo por rodillo o el empleo de recubrimientos especiales—, contribuye minimizar los costes del ciclo de vida.
Sin embargo, existen determinadas condiciones de servicio en las que los métodos de habituales de protección resultan insuficientes o incluso fallan, por ejemplo, a altas velocidades, en entornos agresivos, en explotación en zonas costeras, donde el producto está expuesto a la acción de la sal en combinación con una mayor humedad, etc.
En estas condiciones solo resisten los ejes templados por inducción BONAXLE®. Se trata de una tecnología probada durante décadas en las exigentes condiciones de servicio de los trenes de alta velocidad, a las que en GHH-BONATRANS ha aportado una nueva dimensión: mediante el temple por inducción protegemos el eje en toda su longitud. Es la tecnología más completa, que no solo protege el eje frente a daños mecánicos durante el servicio y el mantenimiento, sino que también aumenta de forma significativa su seguridad y vida útil del eje, reduciendo al mismo tiempo la huella de carbono y los costes del ciclo de vida.
Diseñados para la fiabilidad y bajos costes del ciclo de vida
Los ejes GHH-BONATRANS se suministran tanto como parte de ejes montados como de forma independiente, ya sea para su montaje en las instalaciones del cliente o como piezas de repuesto. Su diseño está concebido para favorecer un funcionamiento seguro, fiable y económicamente eficiente durante todo el ciclo de vida del vehículo.
Por ello, en los vehículos ferroviarios modernos se utilizan cada vez con mayor frecuencia ejes con taladro longitudinal, que permiten realizar una diagnosis no destructiva rápida de su estado sin necesidad de desmontarlos. Al mismo tiempo, esta solución contribuye a reducir la masa del eje montado. En combinación con otras soluciones de diseño, facilita a los operadores una planificación eficiente del mantenimiento, aumenta la disponibilidad de los vehículos y contribuye a reducir los costes de explotación.
Cada eje se desarrolla teniendo en cuenta los requisitos establecidos por las normas aplicables, así como las condiciones específicas de servicio y los requisitos de cada cliente.
Nuestros ejes son el resultado de una amplia experiencia en diseño y fabricación, de una apuesta continua por la investigación y el desarrollo y del conocimiento adquirido a lo largo de décadas de servicio y colaboración con nuestros clientes. Fruto de esta experiencia surgen los ejes BONAXLE®, diseñados y fabricados para ofrecer un funcionamiento seguro y fiable durante décadas, a lo largo de toda la vida útil del vehículo ferroviario. Gracias a su vida útil y resistencia contribuyen a generar importantes ahorros para los operadores.